NO ES COMÚN QUERER TENER FELICIDAD

La búsqueda de la felicidad es probablemente una de las aspiraciones que atraviesa generaciones, culturas e incluso civilizaciones.

Ya tendríamos que ser lo suficientemente inteligentes, a estas alturas, para por lo menos, saber dónde no se encuentra.

No se trata de encontrar plena satisfacción en los placeres mundanos y superficiales creyendo que esto colmara mi ser, ni de convertirse en un asceta que reniega de todo lo material, creyendo que la renuncia me acerca a mi.

Una buena receta es separar los tanques del ser y del tener, ya que tener cosas materiales esta muy bien y colma los sentidos conscientes, el problema surge al creer que él tener, colmará el ser.

El querer tener cosas materiales es fantástico y debemos aspirar a una buena calidad de vida, para nosotros y para todas las personas que nos rodean.

Otra cosa es confundir bienestar con felicidad.

El ser y el tener son diferentes vasos y por tanto deben ser colmadas con diferentes elementos. La propia expresión te lo revela cuando dices, quiero ser feliz. Y no, quiero tener felicidad

El problema sobreviene al confundir los dos verbos y creer falsamente que “cuando tenga tal cosa, seré feliz”. La coherencia puede ser un buen punto de partida!

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