NO ES COMÚN QUERER TENER FELICIDAD

La búsqueda de la felicidad es probablemente una de las aspiraciones que atraviesa generaciones, culturas e incluso civilizaciones.

Ya tendríamos que ser lo suficientemente inteligentes, a estas alturas, para por lo menos, saber dónde no se encuentra.

No se trata de encontrar plena satisfacción en los placeres mundanos y superficiales creyendo que esto colmara mi ser, ni de convertirse en un asceta que reniega de todo lo material, creyendo que la renuncia me acerca a mi.

Una buena receta es separar los tanques del ser y del tener, ya que tener cosas materiales esta muy bien y colma los sentidos conscientes, el problema surge al creer que él tener, colmará el ser.

El querer tener cosas materiales es fantástico y debemos aspirar a una buena calidad de vida, para nosotros y para todas las personas que nos rodean.

Otra cosa es confundir bienestar con felicidad.

El ser y el tener son diferentes vasos y por tanto deben ser colmadas con diferentes elementos. La propia expresión te lo revela cuando dices, quiero ser feliz. Y no, quiero tener felicidad

El problema sobreviene al confundir los dos verbos y creer falsamente que “cuando tenga tal cosa, seré feliz”. La coherencia puede ser un buen punto de partida!

RECONOCER A LAS PERSONAS…MEJOR EN POSITIVO

El reconocimiento a las personas en las organizaciones es clave para el desarrollo funcional, el clima laboral y por tanto la productividad y el crecimiento sano, tanto del individuo como del conjunto de la organización.

Esto no solo representa él reconocer los méritos. La omisión de reconocimiento puede darse simplemente a través del ninguneo consciente o inconsciente hacia nuestros compañeros y trabajadores.

El efecto puede ser devastador, el ser humano necesita ser reconocido para tomar referencias y dar sentido a su labor

Si no somos reconocidos por lo que hacemos bien, podemos inconscientemente hacer lo que no debemos, incluso mostrar incompetencia deliberadamente con la mera intención de ser reconocidos por lo negativo.

Este post es en honor a mi querido y admirado Alex Rovira quién cita a menudo al premio novel de literatura William Faulkner, quién dijo: …Entre el dolor y la nada, prefiero el dolor

Tengámonoslo en cuenta!

VIVIR LA VIDA QUE DESEAS

Disfrutar plenamente de la vida en toda su extensión resulta casi una utopía en tiempos en los que parece que no nos queda otra que ceder nuestra atención al mejor gurú resuelve vidas que nos ofrece su pócima maestra.

La atención es la nueva moneda de cambio, tu atención esta en demanda y si concedes más de tres segundos a algo, el receptor lo considera un éxito.

Bajar la velocidad para ver donde antes no veías puede ser un comienzo interesante para cuestionar paradigmas y modelos de comportamiento fútiles y recuperar tu atención hacia lo que de verdad da sentido a la vida.

Dice el tópico social que Septiembre es una cuesta y cabe preguntarse, ¿cuesta de qué?, parece un vaticinio del que nadie escapa, un virus que esta en el ambiente imposible de no inocular

Pues la verdad es que Septiembre es un mes maravilloso que debe servir no solamente para promesas de mejoras o para emocionarnos con el atractivo olor de los libros nuevos de texto, sino para dar continuidad a aquello que verdaderamente da sentido a nuestras vidas.